Frankenstein o El moderno Prometeo, es una novela gótica escrita por Mary Shelley en 1818. Siguiendo los temas de su genero, el texto toca temas como la moral científica, la creación y destrucción de vida y el atrevimiento de la humanidad en su relación con Dios.
Esta novela narra la historia de Víctor Frankenstein, un estudiante de medicina, que llevado por su obsesión con el estudio, crea un cuerpo a partir de la unión de diferente cadáveres diseccionados. Lo cierto es que no se nos explica bien como es que Frankenstein llega a darle vida a su criatura porque el confiesa que no quiere que alguien siga sus pasos y pueda replicar su abominación. Es por este hecho que a la novela también se la conoce como el Moderno Prometeo, ya que Víctor intenta ser equiparable a Dios y jugar con la llama de la vida como intento Prometeo en su momento al llevarle el fuego a los mortales.
Ningún mortal hubiera soportado el horror que inspiraba aquel rostro. Ni una momia reanimada podría ser tan espantosa como aquel engendro. Lo había observado cuando todavía estaba incompleto y ya entonces resultaba repugnante. Pero cuando sus músculos y articulaciones comenzaron a moverse, se convirtió en algo que ni siquiera Dante hubiera podido imaginar
Frankeistein, Mary Shelley, Pag.53
La ambición del hombre por la ciencia es lo que lleva a la creación del monstruo del libro, pero Víctor no tarda mucho en darse cuenta de su error y huye abandonando a ese “ser demoniaco” pensando que así escaparía de sus problemas. Sin embargo, la criatura se encuentra con la maldad de la humanidad y decide hacer pagar a su creador con el dolor de la muerte de sus seres queridos.
A lo largo de la historia se van desatando mas muertes entre los asesinatos del monstruo para causar dolor y la culpa que obliga a Víctor a dejar que otros inocentes paguen por esas muertes con tal de no reconocer que el creo el arma.
A partir de la mitad del libro podemos ver lo que piensa el monstruo en cuestión. La figura de este ser no esta solo en la novela para infringir miedo, sino que es una clara critica a toda la sociedad. La ambición de Víctor por encender la llama de la vida es una fuerte critica a la obsesión de los seres humanos con la ciencia y la aspiración a desafiar las leyes naturales que rigen nuestro planeta. Pero la figura del monstruo y su historia es una critica a la humanidad en si, y como esta ya no tiene esperanza de ser mejor. El monstruo en su inicio era como un bebe en el sentido de que no tenia ningún conocimiento y por ende no era ni bueno ni malo, solo era. Pero pronto se dio cuenta que no había un lugar para el en la sociedad porque incluso entre aquellos que admiraba y veía que podían ser bondadosos, demostraban un fuerte rechazo para él. Pasar tiempo comprendiendo el comportamiento de los humanos lo llevo a conocer lo que era el odio y la sed de venganza, y canalizar todo su dolor como motor para lastimar a quien le había dado vida y por ende lo había obligado a sentir todas esas penurias.
-¡Mil veces maldigo el día que me vio nacer!- exclame desesperado-.¡Maldito Creador! ¡Por que has dado vida a un monstruo tan horripilante, del cual incluso tu te apartaste asqueado? Dios, en su misericordia, creo al hombre hermoso y atractivo, a su imagen y semejanza. Pero mi aspecto es una abominable imitación del tuyo, mas desagradable todavía gracias a esa semejanza. Satanás, al menos, tiene compañeros, otros demonios que lo admiran y ayudan. Pero yo estoy solo y todos me desprecian.
Frankenstein, Mary Shelley, Pag.125
La novela también es una critica a como la vida en solo un conjunto de desgracias y de como "mientras viviera algún ser querido, siempre habría lugar para el miedo". Se ve lo bueno solo como algo que puede perderse, y por ende, todo siempre termina siendo algo malo. También hay una idea de que la vida debe vivirse en compañía y es por esto que al final de la historia el monstruo implora por tener ua compañera, alguien con quien compartir la vida. Este es el ultimo intento que tiene la criatura para ser feliz y nos vuelve a demostrar que el no es malo por ser un monstruo sino que sus acciones son la consecuencia de del comportamiento de los otros.
¿Cómo puede presumir el hombre de una sensibilidad mayor a la de las bestias cuando eso solo los convierte en seres mas necesitado? Si nuestros instintos se limitaran al hambre, la sed y el deseo, seriamos casi libres. Pero nos conmueve cada viento que sopla, cada palabra pronunciada al azar, cada imagen que esa misma palabra nos evoca.
Frankenstein, Mary Shelley, Pag.91
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